¿Cómo conseguir un Certificado de Ahorro Energético (CAE) para edificios residenciales?
Los Certificados de Ahorro Energético (CAE) se han convertido en una herramienta clave para fomentar la eficiencia energética y el ahorro en gasto energético en nuestro país. Este modelo, que ya existe desde hace años en varios países europeos, permite a comunidades de vecinos, empresas y demás actores relacionados con el consumo energético beneficiarse económicamente en caso de invertir en proyectos de eficiencia energética. Ya hemos hablado anteriormente en este blog sobre los CAE, pero previo a explicar cómo puede una comunidad de propietarios beneficiarse de todo esto, recordemos algunos aspectos básicos sobre los CAE.
Tabla de contenidos
¿Qué es un Certificado de Ahorro Energético?
Los Certificados de Ahorro Energético o CAES sirven para acreditar un ahorro energético determinado como resultado de una actuación o inversión en eficiencia energética.
Más concretamente, se trata de un documento electrónico que garantiza que, tras llevar a cabo una actuación de eficiencia energética, se ha conseguido un nuevo ahorro de energía final equivalente a 1 kWh.
Si se acomete una actuación que implica un nuevo ahorro anual de 500 kWh, se podrán obtener 500 CAE.
En caso de realizar una intervención cuya finalidad sea mejorar el uso de energía, es posible acceder a estos certificados habiendo cumplido determinados requisitos, lo que traerá de la mano ciertas ventajas.
Este instrumento permite monetizar los ahorros energéticos, recuperando parte del coste de las inversiones en eficiencia energética, ya que el usuario final podrá recibir una contraprestación si vende los ahorros obtenidos para su posterior certificación mediante el Sistema de CAE.
¿Qué medidas de ahorro permiten obtener un CAE en edificios residenciales?
Existe un amplio abanico de intervenciones que dan derecho a generar un CAE. Por ejemplo, aquellas relacionadas con la climatización, la iluminación, la gestión inteligente de la demanda energética… que permitan obtener una mejora cuantificable del consumo de energía.
Hay dos tipos de actuaciones susceptibles de proporcionar CAE, las singulares y las estandarizadas. Las segundas, fácilmente replicables, son el objeto de la actual regulación pues pueden catalogarse, permitiendo conocer de antemano cuánto ahorro y cuantos CAE pueden conseguirse. Esto, sobre todo, aporta transparencia y agilidad a este novedoso sistema. Para ello, el MITECO ha diseñado las fichas del Catálogo, con una estructura homogénea y sencilla.
Puedes encontrar el catálogo completo de intervenciones y medidas de eficiencia energética relacionadas con los CAE en la web del MITECO. A continuación, os enumeramos también algunos de dichas actuaciones de ahorro energético aplicables en el sector residencial:
- Rehabilitación de la envolvente térmica de edificios de viviendas con superficie afectada mayor del 25%
- Nueva implantación, sustitución o ampliación de instalación térmica en un edificio y piscina con tecnología solar térmica
- Sistema de automatización y control para viviendas y edificios
- Adquisición de frigoríficos, frigorífico-congelador o congelador de alta eficiencia
- Adquisición de lavadoras o lavavajillas de alta eficiencia
- Sustitución de caldera de combustión por una bomba de calor tipo aire-aire, aire-agua, agua-agua o combinadas
- Renovación o sustitución de ventanas en edificios de viviendas
- Rehabilitación profunda de edificios de viviendas
En cualquier caso, este catálogo no es un listado cerrado de actuaciones: cualquier medida de eficiencia energética que suponga un ahorro energético medible y cuantificable es susceptible de dar lugar a la generación de CAE.
Disponen de información más específica sobre las tipologías de medidas de ahorro y sus condicionantes de cara a obtener un CAE en el siguiente enlace:
- Tipologías de medidas de ahorro y sus condicionantes
¿Pueden entonces las comunidades de propietarios obtener un CAE?

En este punto entran en juego las Empresas de Servicios Energéticos (ESE), que serían compañías especializadas en el desarrollo de proyectos de eficiencia energética para sus clientes. Si una comunidad de propietarios lleva a cabo una mejora energética a través de una de estas empresas (que se denominan ‘sujetos delegados’), el ahorro obtenido, una vez certificado, se podrá vender a un sujeto obligado.
Por tanto, las comunidades y demás clientes finales podrán monetizar sus ahorros energéticos y recuperar parte del coste de la inversión en eficiencia energética.
Si usted está interesado/a en obtener más información sobre este tema, contacte con nosotros o visite otros post sobre este tema en nuestro blog.




